POV de ThomasMientras bombeaba dentro de ella sin detenerme, sentí como mi cuerpo se tensaba cuando ella contrajo su vagina apretando con fuerza mi polla. No pude evitar correr en su interior. Después de segundo primer orgasmo, permanecí inmóvil dentro de ella. No quería salir de su interior, su humedad excesiva, su tibieza y su estrechez eran realmente adictivas. Jamás imaginé que desearía tanto y en tan poco tiempo estar con alguien como con ella. Annie era un volcán, ardía desde dentro. Había tenido mujeres apasionadas y muy hermosas, pero ella, ella única, genuina, sin poses y sobre todo sensible. Esa noche no descansé, hicimos el amor una y otra y otra vez, hasta quedar exhaustos. La mañana siguiente abrí los ojos al sentir el resplandor de la luz del sol filtrándose entre las cortinas. Parpadeé aun somnoliento. Recordé entonces la noche anterior. Instintivamente extendí la mano hacia su espacio, buscándola entre las sábanas desordenadas. Giré apenas el rostro buscando
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