La mirada de Rodrigo se suavizó, "Entiendo, no importa, puedes seguir trabajando en la empresa como Ana", no te preocupes, no diré nada. "¿Y qué es lo que tú quieres?", preguntó con voz suave, ¿podría decirle la verdad? me debatía internamente, el silencio se apoderó de mi.., " Solo quiero una vida normal", dije con voz sincera. Tú, ¿Sabías que era yo, verdad? preguntó sin vacilar, mirándome con sus ojos penetrantes y oscuros, "Sí, lo sabía", admití, en voz baja. La sonrisa de Rodrigo se curvó, ¿por qué no me lo dijiste?, luego me miró como si sintiera culpa. "Yo... lo siento, no sabía que eras tú" no debí haberte tratado de esa manera tan..... fría, se disculpó agarrando mis manos con ternura. "Disculpa aceptada", dije, sonriendo un poco, ¿cómo no perdonarlo si ahora estaba aquí conmigo?. Eres el Jefe y yo tu empleada, aunque en la empresa seas alguien frío y un poco aterrador, gracias a ti y a tu indiferencia, pude aprender a valerme por mi misma, solo quiero ver c
Leer más