Capítulo 59. La Negociación Silenciosa
RANDALLLa cita con Bruce Paine estaba fijada para primera hora de la tarde en mi oficina. El espacio era, como mi mente, minimalista y funcional: cristal, acero y vistas panorámicas de Londres que, a esa altura, convertían los problemas del mundo en puntos insignificantes. Había dado tiempo a Bruce para digerir la información, para que su ira se transformara en desesperación, la emoción más útil para mis propósitos. No esperaba una conversación agradable, sino una rendición silenciosa, disfrazada de negociación. Él vendría intentando recuperar algo de dignidad, algún control, pero sabía que no tenía nada que ofrecer que yo ya no tuviera. La única moneda de cambio real era su cooperación, forzada por el miedo a Bratt y la incertidumbre sobre Violeta.James me anunció su llegada con un discreto toque en la puerta.—El señor Paine ha llegado, señor.—Hazlo pasar. —Mi voz era monótona, desprovista de cualquier expectativa.Bruce Paine entró en la oficina con la misma postura imponente de
Leer más