108. Ecografía.
~Rowan~Juro que no tenía otras intenciones. Había decidido hacer las cosas mejor con ella: esforzarme más, prepararle una cena deliciosa, atenderla como se merecía y luego dejarla descansar, sin esperar nada a cambio.Pero no me esperaba esto. Si antes me torturaba con ropa corta y provocativa, desnuda me destruía. Tenía la capacidad de contenerme, claro que sí, pero también tenía un límite; no era de palo ni de hierro. Ella sabía cuánto la deseaba y, aun así, seguía castigándome a propósito.Tuve que quedarme un buen rato en el baño, procesando lo que había pasado apenas unos minutos antes. Terminé metiéndome a la ducha, con todo y ropa, para bajar la calentura. Después tuve que usar mi mano para masturbarme; de lo contrario, sentía que me iban a explotar las bolas por todo lo que llevaba acumulado.Cuando salí, ella no estaba por ninguna parte. ¿Cómo pudo irse así y dejarme de este modo?Mientras volvía, fui al clóset y saqué unas sábanas y un par de almohadones para armar mi nido
Leer más