102. Una noche más.
~Narrador omnisciente~
A Flor se le aceleró el corazón por el susto y la reacción desesperada de Uriel, quien no parecía el mismo de siempre. La miraba con una fijeza perturbadora, algo muy poco común en él.
—Creo que estás importunando a la señorita —intervino Xavian, notando el temblor en las manos de Flor—. Deberías...
—No me digas qué hacer —zanjó Uriel, encarándolo con hostilidad—. Que seas su tutor no te da derecho a interferir en lo que no te incumbe.
—¿Y quién eres tú exactamente? —Xav