Cuando Dakota salía del tocador, se topó con Freya. —Dakota, ¿cómo estás? Tanto tiempo —preguntó con ironía Freya. —Muy bien. Ahora, si me permites el paso, volveré con mi prometido —respondió Isabella, pero Freya no se movió. —Te felicito por tu hija, es muy parecida a su padre. —Gracias, ¿
Leer más