ASHER El timbre suena por primera vez y siento cómo todo se tensa otra vez, aunque esta vez no es por miedo, sino por lo que viene después. Miro hacia el pasillo, hacia la habitación donde sé que Megan está, en silencio, sin querer formar parte de esto, sin querer siquiera ver a las personas que están por entrar a su casa como si ya les perteneciera un espacio que ella no está dispuesta a ceder.Trago saliva antes de abrir.La primera mujer entra con una sonrisa amable, profesional, de esas que se practican frente al espejo, y por un segundo intento concentrarme en eso, en lo que debería importar: su experiencia, su forma de hablar, la seguridad con la que se presenta. Me explica su recorrido, los años trabajando con embarazos de riesgo, las situaciones que ha manejado, y asiento, hago preguntas, tomo notas mentales… hago todo lo que corresponde.Pero no estoy ahí del todo.Porque detrás de cada respuesta, detrás de cada palabra que escucho, hay otra cosa.Megan.En la otra habitació
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