Capítulo 7.
El peso de las decisiones.
Capítulo 7. El peso de las decisiones. Sus labios buscan los míos con una urgencia que me quema, jadeando al sentirme completamente dentro de ella. El calor de su cuerpo me envuelve y, aunque lucho por mantener la frialdad de mi mente, mis instintos me traicionan. Está tan apretada, tan cálida, que cada uno de mis músculos se tensa hasta el límite. Me cuesta admitirlo, me duele reconocerlo, pero es hermosa. Sus ojos, profundos y cargados de una devoción que no merezco; su larga cabellera desparramada sobre las sábanas como seda oscura; su cuerpo de curvas perfectas y atributos bien proporcionados… todo en ella parece haber sido diseñado para ser la esposa de un rey, digna de una princesa. Es inevitable admirarla, pero ese mismo reconocimiento me genera un asco profundo hacia mí mismo.Sus palabras de amor, la suavidad con la que me nombra, la manera en que me habla como si yo fuera su salvación, me hacen sentir un ruin. Me siento como un animal que ha devorado algo sagrado por p
Leer más