(Narrado por Ezra)Diez minutos después estaba en la calle.El teléfono vibró. Un mensaje. Número desconocido."Almacén del puerto. Zona vieja. Ven solo y desarmado. Si veo un arma, la niña muere. Si veo policía, muere. Si tardas más de veinte minutos, muere. Tic tac."No lo pensé. Arranqué el coche y pisé el acelerador.La zona vieja del puerto era exactamente lo que sonaba. Almacenes abandonados. Grúas oxidadas. Contenedores vacíos. Un laberinto de metal y podredumbre donde nadie iba de noche. El lugar perfecto para una emboscada.Aparqué a dos calles de distancia. No quería que escuchara el motor. Caminé el resto. Solo. En silencio.No llevaba pistola. No llevaba navaja. Mateo me había ordenado ir desarmado y yo había obedecido. Pero eso no significaba que fuera indefenso. Había aprendido a matar con las manos mucho antes de tener mi primera arma.El almacén estaba al final de un callejón. Una construcción enorme de chapa metálica, con las ventanas rotas y una puerta corredera entr
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