Más una vez eso estaba ocurriendo. El ambiente, el olor de su perfume, el toque y la química, que por más que dijera lo contrario, no podía negar que existía allí.En ningún momento Ethan despegó sus labios de los de ella, pues sabía que Rafa podría decirle que se detuviera.Si ella le pedía que parara, tendría que hacerlo. Sin embargo, de ningún modo su cuerpo quería que aquello se detuviera y, por la forma en que ella correspondía al beso, tampoco parecía querer que aquello terminara.Sin preocuparse por dónde estaban ni por las consecuencias, los dos simplemente hicieron lo que tanto deseaban en ese momento. En el jardín, luego en la sala de la casa, en el cuarto y en el baño. Repetidas veces, con la misma intensidad.Ya era de noche cuando Rafaela entró en el coche de Ethan, pues él se ofreció a llevarla a casa. Aunque se negó varias veces, con miedo de que alguien los viera y las cosas se malinterpretaran.Rafa ya imaginaba lo que diría Kate cuando llegara a casa a esa hora. Sabí
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