(Narrado por Spencer Blackwood)El peso de la confesión de Casey todavía vibraba en las paredes de la habitación de Dominic. Ver a mi hermano, la Gárgola imperturbable, desmoronarse en ese sillón fue una imagen que nunca olvidaré. Pero no tenía tiempo para su redención; tenía mi propio mundo que sostener entre las manos. Casey estaba a mi lado, respirando con dificultad, con el secreto más grande de nuestras vidas finalmente al descubierto.—Vámonos, Casey —le dije en un susurro, rodeándola con mi brazo.Salimos de la habitación de Dominic, dejándolo solo con sus demonios y ese trozo de plástico que había cambiado el tablero de juego para todos. Mientras bajábamos las escaleras, el teléfono de Casey vibró. Ella lo miró con dedos temblorosos.—Es Chloe —dijo, con la voz quebrada—. Dice que necesita aire, que no la busquemos por ahora, que volverá más tarde. Necesita estar lejos de esta casa... de él.Sentí una punzada de culpa. Chloe se había inmolado por nosotros y Dominic la había ej
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