Pov AlejandroLlegué al penthouse agotado, había tenido mucho trabajo, demasiadas firmas y reuniones, eso sucede cuando te ausentas de tu puesto como jefe en una empresa tan grande.Al entrar, no podía creerlo, Sofía estaba sentada en la sala, tenía los ojos hinchados, rojos, era claro que había estado llorando, frente a ella había una maleta, ¿A dónde creía iba? ¿Qué demonios había pasado?—¿Qué ha pasado? —pregunté.Ella me miró a los ojos, vi dolor, vi rabia en ellos, luego se levantó, muy despacio, y extendió su mano hacia mí, sin dejar de mirarme.Palidecí, era mi maldita cartera, la había extraviado una noche antes de salir de Ginebra, pero el problema no era que la hubiera perdido, sino donde.Sofía seguía mirándome mientras su respiración se aceleraba.—¿Para qué demonios quieres tenerme aquí si ya te comprometiste con Laura?Tenía que ser, maldita sea, la bruja de Laura, se había confabulado con mi madre y me habían puesto esa noche, una maldita trampa.—¿Laura? —pregunté, f
Leer más