POV SofíaEra una tarde calurosa de domingo, Ricky, había cumplido ya siete años, corría detrás de Doddy, el perro se había convertido en un labrador enorme, le sacaba ventaja con facilidad, mientras Lucy, ya de seis años, corría un poco más atrás, gritándole a su hermano que no fuera tan rápido.Yo estaba hundida sentada en una silla de mimbre, con unos almohadones justo en la parte baja de mi espalda, con una barriga de ocho meses que era una montaña que no me dejaba ver mis pies. A mi lado, en una silla idéntica, Aiala también tenía una barriga enorme, ella también estaba en la recta final, acariciándose el vientre con una gran sonrisa en el rostro que no podía ocultar.—Si tu padre me trae otro antojo de pastel de chocolate, te juro que voy a explotar aquí mismo, Sofía —dijo Aiala, soltando un resoplido— es en serio, no bromeo, siento que si como una migaja más, el bebé va a salir disparado.Me reí, aunque la risa me provocó una punzada a un lado del vientre.—Dímelo a mí —le con
Leer más