POV SofíaDespués de todo lo sucedido, Alejandro fue muy claro, no íbamos a volver a la casa de mi padre, después de haber sido invadida, ya no consideraba que fuera un lugar seguro, dijo que necesitábamos iniciar en un hogar nuevo.La nueva villa que compró Alejandro era inmensa, desde el momento que me mostró las opción, me pareció ideal, segura, estaba a las afueras de Barcelona, rodeada de muros altos y un sistema de seguridad que daba miedo de solo verlo. Había cámaras en cada esquina, alarmas de última generación y guardias que vigilaban todo el perímetro, Alejandro no quería que ni una mosca entrara sin permiso,cuando nos mudamos, por primera vez en varios días, sentí que el mundo exterior realmente se quedaba fuera.—Aquí nadie te va a tocar, Sofía, ni a ti, ni a los niños —me dijo, mientras me abrazaba por la espalda en el balcón de nuestra habitación.De Laura y Ernesto no sabíamos absolutamente nada, habían pasado ya varios días desde que salimos del hospital y el silenc
Leer más