Bip, bip, bip…Contraseña incorrecta.El sonido repetitivo quedó flotando en el aire como una advertencia que no alcanzó a procesar del todo. Por un instante me quedé inmóvil, confundida, tratando de entender qué estaba pasando… pero no tuve tiempo.Porque Azrael me arrastró de nuevo a él.Mi espalda se arqueó involuntariamente cuando volvió a hacerme perder el control. Un gemido escapó de mis labios, débil, entrecortado, y él lo apagó besándome, profundo, intenso, como si en ese beso quisiera borrar todo lo demás. Su presencia me envolvía por completo, me hacía olvidar dónde estaba, quién era, qué debía hacer.Lo sentí… dentro de mí, tan real, tan cercano, que por un segundo todo dejó de importar.—Te amo… —susurró contra mi piel.Me congelé. Esas palabras…No eran parte del juego. No eran parte de nada de lo que yo entendía.Antes de que pudiera reaccionar, escuchamos voces afuera. Pasos apresurados, el eco de alguien corriendo. Era el guardia de seguridad, llamando a Francisco. Su v
Leer más