POV de NadiaNi siquiera había terminado mi café cuando Adrian entró en la cocina con paso decidido, su presencia llenando todo el espacio. "Prepárate," dijo, voz baja pero autoritaria. "Tenemos una reunión de la junta en una hora."Parpadeé, aún atontada por los eventos de ayer. "¿Reunión? ¿Ahora?""Desafortunadamente," respondió, y sus ojos se clavaron en los míos con esa misma autoridad calmada que siempre me hacía obedecer, quisiera o no. Suspiré y empujé mi silla hacia atrás, siguiéndolo sin decir palabra.En el pasillo, me entregó un elegante vestido negro. "Rápido. Necesitas verte profesional, confiada. No quiero distracciones allí dentro."Miré el vestido, dudando. "Adrian… ¿tengo que—?"Me cortó con una mirada que no admitía discusión. "Sí, por favor."Me mordí el labio, una oleada de frustración y algo más —miedo, tal vez— llenándome. Sabía que era mejor no discutir. Adrian no era solo mi marido en papel; era una fuerza, y en la sala de juntas, esa fuerza era absoluta.Para
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