Sharon Foster.Holdings y yo nos mantuvimos mirándonos directo a los ojos, desafiándonos. Ninguno de los dos parecía estar dispuesto a ceder, a demostrar debilidad ante el otro, pero, sin embargo; una energía extraña flotaba entre nosotros. Ambos éramos conscientes de que anoche habíamos sido los protagonistas de un tipo de fragilidad que no podía fingirse y mucho menos ignorarse, nos habíamos mostrado como no lo haríamos delante de nadie y sin embargo ahí habíamos estado. Yo cayéndome a pesados. Él sosteniendo esos pedazos, y eso tenía un peso que ninguno de los dos podíamos, ni queríamos, dimensionar.— Deberías tomar asiento — sugirió Holdings mientras señalaba la silla a su derecha. Dudé por unos segundos, hasta que finalmente me aparte del marco de la puerta, descruce mis brazos y ocupe el lugar señalado. Una sonrisa casi imperceptible se dibujó en los labios de Lucius, yo fingí no haberla notado.De inmediato las empleadas se movieron por el comedor, sirviendo el desayuno con la
Leer más