Capítulo 62: Tres cazadores. Una presa.
Adrián Di´Marco.
Las coordenadas que Lucius Holdings había proporcionado para mi aun brillaban en la pantalla como un faro en medio de la tormenta. No confiaba en ese bastardo, pero en este instante, se había convertido en la única brújula que tenía para guiarme hasta Sharon.
El convoy se detuvo a dos manzanas del punto marcado. El silencio previo a la masacre flotaba en el aire con el peso de una condena de la cual no se podría escapar, sabíamos que no había vuelta atrás, que habíamos cruzado