POV: AuroraEl poder no brilla. Pesa.Estaba sentada en la cabecera de la mesa improvisada en el Gran Salón, mirando un objeto que Elara, la portavoz de las brujas, acababa de depositar frente a mí con una reverencia solemne.No era una corona de diamantes. No era un cetro.Era un medallón de hierro negro, pesado, antiguo, colgado de una cadena de plata deslustrada. Tenía grabado un símbolo que no había visto antes: un lobo y una luna, pero la luna no estaba siendo devorada. Estaba dentro del lobo, brillando desde su pecho.—El Sello de la Alta Luna —dijo Elara. Su voz resonó en el silencio expectante de la sala vacía de multitudes, ocupada ahora solo por los líderes del nuevo comité—. Perteneció a la última Matriarca de la Era de la Unión, antes de que el Consejo nos dividiera.—¿Por qué me das esto? —pregunté. Mis manos se quedaron en mi regazo, negándose a tocar el metal frío.—Porque necesitamos una cabeza —gruñó Garrick, el Alfa del Río, desde el otro lado de la mesa—. Hemos firm
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