112. ¿Lista... ?
El calor veraniego se filtraba a través de la sala donde esperaba. A mi lado, mi madre Celia se acercaba con un abanico para abanicarme un poco. Su sonrisa, radiante, era la de una madre demasiado feliz. Ella había viajado desde Nueva York tras la noticia y, gracias a Dante, incluso le propuso mudarse a Italia con nosotros, a una casa propia. Aún estaba buscando hogar, pero se le notaba contenta. Saludable. Una mujer que estuvo tantos años peleando contra el cáncer ahora estaba viviendo su mejor vida.—Louisa, mi niña, te ves tan hermosa.—Mamá, ¿eso crees?—Pero claro, mírate.Miraba mi reflejo en el espejo con mi vestido de novia, sonriendo. A pesar de tener casi siete meses, mi vientre ocupaba tanto de mi pequeño cuerpo que me aterraba que explotara. Habíamos decidido seguir con todos los preparativos de la boda, por lo que tuve que cambiarme de vestido casi cada dos semanas. Aún no entendía cómo mi bebé podía crecer tanto. Acariciaba mi vientre con ternura. ¿Qué tendría? Aún no lo
Leer más