La respiración de Logan era incontrolable, sus movimientos eran bruscos, con cada segundo que transcurría lo único que él deseaba era lanzarse sobre ella, siendo cada vez más difícil de ocultarlo.«Eres demasiado fuego para dejarte a la deriva, quiero que seas mía... Solo mía, de manera involuntaria quiero protegerte de la tormenta, pero en sí, yo... Yo soy la maldita tormenta.No me puedo controlar, no cuando estoy frente a ella; no te puedo proteger, no si es de mí mismo», pensó Logan mientras cerrabas los puños.Él se inclinó, su rostro a milímetros del de ella, una lucha interna se desató en él; Charlotte pudo sentir su aliento caliente contra sus labios. Por un segundo, el mundo exterior desapareció, Logan solo quería de ellos.Pero Charlotte no podía pensar con claridad, la presión la sofocaba; Liam, la madre enferma, la universidad... solo existía la tensión insoportable entre Logan y la tensión sexual; cazador y la presa frente el uno del otro en el mismo entorno donde todo a
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