Se quedó de pie congelado sin responderme - ¿Es por eso por lo que estabas raro ayer? – lo cuestioné y no tuve respuesta -Te pedí que no lo contactaras, dime ¿por qué te llama? – le exigí levantando la voz y aventé su teléfono a la cama, siguió sin responder, sus ojos se pusieron cristalinos, pero ni una palabra salía de su boca -De acuerdo, me voy…- busqué mi ropa para vestirme, me sentía furiosa y traicionada, ya ni siquiera quería escuchar si tenía algo que decir, sólo quería irme, terminé de vestirme y tomé mi bolsa, su teléfono volvió a sonar con insistencia, él lo miro y luego a mí, al fin parecía haberse descongelado, dio un paso hacia mí y extendí mi brazo para alejarlo, insistió y lo empujé -Beca, por favor déjame explicarte…- me suplicó en tono muy bajo, como si le costara trabajo cada palabra que pronunciaba -No, perdiste tu oportunidad, ahora solo quiero salir de aquí…- le dije alzando la voz, me atrapó en sus brazos sin que pudiera evitarlo y comenzó a rogarme que me qued
Leer más