Cuando regresó abajo se fue directo contra mí, me empujo con fuerza, aunque torpemente, incluso perdió el equilibrio, Luca lo sujetó - ¿Dónde está mi novia? – me preguntó molesto -Aquí no, ya lo viste tú mismo- le respondí encogiéndome de hombros - ¡Maldito! La escondes de mí, estuviste esperando que cometiera un error para conquistarla- me reclamó -Pasaré por alto lo que dices porque estás ebrio, pero sobre todo porque soy tu amigo…- le dije con una calma que hasta a mí me sorprendió - ¿Amigo?