- ¡Es mucho dinero! ¿En serio puedes tenerlo para mañana? – me preguntó -Tal vez no pueda tener todo en tan poco tiempo, pero si lo suficiente para poder negociar, llame a ese tipo, lo veremos mañana y luego iremos a buscar a tu hija…- mi tono no dejaba lugar a discusión, se limitó a asentir y me fui, tenía muchos movimientos bancarios por hacer.
Pasé horas al teléfono con mi abogado y mi contador, mover la cantidad de dinero que necesitaba para negociar la deuda de Gonzalo no sería sencillo, s