41. Donde Comienza la Guerra
Camila«A...» Por suerte, pude contener mi voz a pesar del pánico.—¿G-Gavin? —dije, tratando de disimular el nerviosismo en mi voz. Me senté derecha y me alisé el pelo, aunque mi corazón latía a toda velocidad.Gavin, ese idiota, abrió un ojo y sonrió con picardía. Era el tipo de sonrisa que solo un hombre que sabía que me estaba tomando el pelo podría esbozar.Espontáneamente, le di un puñetazo en el pecho. ¡P a k !—¡Estabas fingiendo estar dormido, ¿verdad?!—Ay, eso duele —siseó... exagerando, por supuesto, mientras se agarraba el pecho donde le había dado el puñetazo—. No seas así, Mil. Tu amigo te quiere. —Hizo un puchero en señal de protesta.Puse los ojos en blanco. —Ni hablar. ¿Quién te ha dicho que actúes, Vin?Gavin levantó una ceja. —Si no estoy actuando, ¿qué quieres? ¿Seguir abrazándote? —Su tono estaba lleno de burla, lo que me dio ganas de abofetearlo y ahogarme al mismo tiempo.—El abrazo fue solo cosa de mi subconsciente. ¡Una vez que te despertaste, deberías haberme
Leer más