Ethan iba a extrañar a Naomi… y también aquel lugar. Llevaba demasiado tiempo corriendo, trabajando sin descanso, saltando de una responsabilidad a otra sin darse un respiro. La tranquilidad que había encontrado allí se sintió extraña al principio, casi incómoda, pero también reparadora. Como si, por primera vez en mucho tiempo, hubiera podido respirar de verdad.Si el lugar no estuviera tan lejos de la ciudad, se habría quedado sin dudarlo y habría viajado todos los días al trabajo. Aunque, mientras Naomi estuviera allí, viajaría al menos un par de veces por semana.—¿Has tomado una decisión sobre lo que quieres hacer? —preguntó, mirando a Naomi.Ambos estaban sentados sobre la arena. El sol todavía no terminaba de ocultarse, pero la temperatura comenzaba a descender lentamente. La brisa marina movía algunos mechones del cabello de Naomi mientras ella mantenía la vista fija en el horizonte.—Me gusta aquí… y me gusta trabajar en el hotel.Ethan asintió despacio. Le habría gustado que
Leer más