Capítulo tres. Negocios, orgullo y miradas peligrosas.Valentina Cruz odiaba llegar tarde.Pero odiaba aún más encontrarse con Marcos Hale… y que él pareciera disfrutarlo.—Vaya, vaya —dijo Marcos, recostado contra la mesa de reuniones—. ¿Siempre haces entradas dramáticas o es solo para mí?Valentina dejó su bolso con fuerza.—Yo entro cuando quiero. Tú solo estorbas.Los ejecutivos se miraron entre sí, incómodos. Llevaban tres semanas en negociaciones y aún así esos dos no conseguía ponerse de acuerdo, no dejar de lanzarse veneno. El que pasaran una noche juntos hacía tres semanas había empeorado las cosas. Ni siquiera habían hablado de lo que había pasado. —Comencemos —dijo ella, tomando asiento—. Tengo una empresa que dirigir, no tiempo para tu ego.Marcos sonrió.Ese maldito gesto seguro de sí mismo.—Perfecto. Hablemos de negocios.— — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — — La reunión fue una gue
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