JUDEDos putas semanas. Esa es la cantidad de días que han pasado desde que vi a mi esposa por última vez. Dos semanas desde que pude dormir con tranquilidad, desde que trabajé, desde que comí bien. Dos putas semanas sin escuchar su voz, sin ver su rostro, sin sentir su cuerpo.Catorce días de tener que escuchar a los medios, a mi familia y hasta desconocidos en las redes diciendo que mi esposa se fugó. Nadie cree en la historia del secuestro, nadie, ni siquiera mi propia familia incluso después de que mi madre testificara de haberla visto sobre una patrulla yendo en una dirección contraria.Los carteles que pusimos, la recompensa que damos, nada ha dado resultado. Ni siquiera llamaron para darnos pistas. Es como si Megan se hubiera esfumado de la Tierra.—Señor Harrigan, ¿está escuchando lo que digo?—pregunta el oficial, buscando mi mirada.Es mi madre luego de una sacudida la que me regresa a la realidad, donde tengo a dos oficiales frente a mí esperando a que reaccione.—Hemos inte
Leer más