68.
JUDE
Los minutos parecen no pasar. El tiempo está detenido entre mí y esa jodida puerta que el guardia de seguridad no quiere permitirme pasar mientras que mi ansiedad puede conmigo mucho más de lo que me gustaría admitir.
¿Cómo demonios puedo quedarme tan tranquilo? En mi pecho tengo la jodida necesidad de reventar esta jodida puerta lo más que pueda porque mi corazón me grita que mi esposa está ahí dentro.
No sé cómo, no sé por qué, pero mi esposa está aquí, lo puedo sentir.
Tanto así que has