La sala de estar, que ya estaba en silencio, se volvió aún más silenciosa por las palabras de Rubí, y se pudo escuchar caer un alfiler.Zoey no esperaba que Rubí fuera tan directa y lo dijera en público.Inmediatamente, su rostro se contrajo y dijo:—Rubí, no digas tonterías.Al oír esto, los ancianos en la habitación repitieron:—Sí, Rubí, no puedes decir tonterías como esas.—El niño se perdió por negligencia de Leonardo, así que ¿cómo podría Zoey haberlo instigado?—Aunque seas hija biológica, deberías reflexionar sobre ti misma y ver si no eres tú el problema por no llevarte bien con tu hermano, en lugar de buscar problemas con Zoey.Varios ancianos comenzaron a hablar, y quedó claro que estaban del lado de Zoey.Zoey había estado en la familia York tantos años, y las relaciones estaban tan establecidas que realmente no era fácil enfrentarlas.Afortunadamente, Rubí nunca la había sobreestimado ni se había atrevido a hacerlo.Rubí se rió, miró a Zoey y dijo:—Parece que Zoey es bas
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