-Oye.¿Quien eres? ¿Te comiste a Adam?Se burló de mí Caleb.-Algo así…Sonreí, ya no me avergonzaba ser gordito, me avergonzaba ser Adam.-Hijo…Mi madre me miró con lástima.-¿Por qué te descuidaste tanto, Adam?-Madre por favor, sólo subí unos cuántos kilos, además, dije que me iba a París a tomar un descanso y eso hice, descansé de ser Adam Keller, de ser disciplinado, de seguir una dieta, de todo, sólo fui yo por un mes y la verdad me gustó.-Pero hijo, es que no luces como si hubieras subido unos cuántos kilos.-Mamá no exageres, sólo subí 40 kilos.-¡¿Cuarenta?!Todos gritaron asombrados.-¡¿En un mes?!Eso es demasiado.Me encogí de hombros, para mí también era exagerado, pero no paraba de comer, dado que sólo lloraba y comía postres y pastas, subí de peso demasiado rápido, aunque si consideramos que antes fui muy gordito, tiene sentido que en tan poco tiempo me haya convertido en esta bolita de grasa.-No es para tanto, en fin, ya los bajaré cuando comience la rutina, ya qu
Ler mais