Me despedí de Adam ese día y volvimos encontrarnos, esta vez cada semana, se preguntarán si no asisto a clases, lo hago, por las tardes en un colegio privado, por eso tenía tiempo por la mañanas de salir a encontrarme accidentalmente con Adam. Poco a poco nos fuimos haciendo amigos, él era tímido y reservado al principio, después se volvió un poco más atrevido, pero no en la forma que creen, simplemente era más abierto conmigo, me había contado que hacía tiempo ya que había formado una pequeña empresa y que iba muy bien, pero que no era del conocimiento público, por ahora. También me contó que le encantaban los postres; la pasta, la lasagna, el helado y las galletas de mantequilla con azúcar glass. Entendí por qué era gordito, comía demasiados carbohidratos. Un día de esos me presentó a sus amigos, August me pareció encantador, pero ya no me llamaba tanto la atención, parecía ser un romántico empedernido masoquista y ese no era mi estilo, supe que James salía con varias chicas al m
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