-Ja ja ja ja.
Te sonrojaste Emma.
-Me...
-Te vas a ver hermosa y a Adam le encantará, este Em con ayuda de una diminuta pero sexy tanga o tal vez nada debajo, lo volverá loco.
Me volví a sonrojar.
-Ja ja ja.
Le vas a encantar Emma, yo lo sé.
Te traeré un poco de agua para calmar tu rubor preciosa.
-Gracias.
Bebí del agua y respiré hasta que me sentí menos acalorada.
Loraine llamó a sus dos estilistas y acudieron unos veinte minutos después.
Me probaron muchos peinados, al final el que