25. ¿Cómplice?
Después del encontronazo con Zinoviy, Vasya salió de la habitación caminando con determinación mientras ignoraba las miradas curiosas de los hombres de Zinoviy. Sabía que no la dejarían salir de la casa por sus órdenes pero eso no quería decir que ella se rindiera fácilmente.Giró en una esquina y se detuvo en seco. En el pasillo había un hombre sentado en una silla de ruedas, su cabello era plateado y sus de un color verde, él la miró con curiosidad cerrando el libro que tenía en su regazo.—Señorita, buenos días —dijo con voz grave y calmada—. Parece perdida.Vasya parpadeó aturdida porque nunca había visto a aquel hombre antes, entonces supo que tenía una nueva oportunidad. Se acercó a él forzando lágrimas en sus ojos, haciendo que su labio inferior temblara. Necesitaba mostrarse desesperada para despertar compasión y que la ayudaran, por el momento no había otra manera.—Por favor, ayúdeme. Estoy atrapada aquí, es hombre, Zinoviy, me tiene encerrada. No me deja ir, tengo miedo.
Leer más