Capítulo — “La pequeña mamá gigante” (Parte I) El consultorio de Nicolás quedó envuelto en un silencio espeso, casi tangible. No era un silencio incómodo, sino uno cargado de significado, de esos que aparecen cuando algo importante acaba de ser dicho y nadie se atreve a romperlo demasiado rápido. Naty sostenía el resultado entre las manos. El papel temblaba apenas, delatando lo que ella todavía intentaba disimular. Aunque ya lo sabía, aunque su cuerpo se lo había gritado durante días, verlo escrito, confirmado, oficial, fue un golpe directo al pecho. Una verdad imposible de negar. Las lágrimas comenzaron a acumularse en sus ojos sin pedir permiso. No caían todavía, pero estaban ahí, contenidas, como si esperaran la señal justa para desbordar. No sabía exactamente qué estaba sintiendo. No era solo miedo. Tampoco era solo alegría. Era una mezcla caótica de incertidumbre, vértigo y una emoción nueva, desconocida, que la desarmaba por completo. —¿Estás bien, Naty? —preguntó Nicolás con
Leer más