El aire se volvió más denso cuando aparté la mirada de él. Sentí un nudo en la garganta, pero me obligué a mantenerme firme. No podía derrumbarme, no ahora.Cómo si fuera masoquista volví la mirada en dirección hacia donde se encontraba, Pero ya no quedaba rastro de ese hombre. Solo quería asegurarse de que habíamos recibido el mensaje.No sabía que más pretendía ese infeliz, ya mi padre le había pagado todo y seguía molestando, es como si vernos sufrir fuese para él una satisfacción.Regresé a la realidad cuando escuché que alguien llamaba mi atención.—Señorita —la voz de uno de los policías me hizo reaccionar—. ¿Podría decirnos si vió o escuchó algo extraño durante la noche?Como si mi mente hiciera un click vinieron a mi mente las imágenes de la noche anterior, más que ver y escuchar sentí cosas inimaginables. La forma en que Bastian recorría con besos y caricias cada parte de mi cuerpo me hizo estremecer, de solo recordar sentí una electricidad recorrer mi cuerpo y descansar en
Leer más