Jen Saldaña
Miami
–Sí, por favor. Ahora voy, gracias Dulce – Le respondió Emiliano.
–Ve a atender a tu paciente, mientras revisaré y le cambiaré las vendas a “veneno” – Le dije a Emiliano.
–Gracias, Jen. – Salió a ver a su paciente.
Fui a revisar a veneno y estaba mucho mejor que esa mañana que tuvimos que sondearlo porque se obstruyó de las vías urinarias y por eso tendría que pasar la noche ahí en la veterinaria. Le di unas caricias y un beso en su cabeza felina, era un gatito hermoso y lamen