Mundo ficciónIniciar sesiónLa hermosa mujer no disminuyo la marcha de su caballo y fuertemente sujeta al cuerpo del animal con sus rodillas, volvió a jalar el gatillo haciendo blanco en el cuerpo del pistolero antes de que este cayera y rodara por el suelo sin vida.
Había disparado por segunda vez ya que no estaba segura de haberlo matado con el primer tiro, así que tenía que asegurarse, era la ley de la cacería, dejar a un animal herido lo hacía







