Mundo ficciónIniciar sesiónBianca no podía evitar sentir la adrenalina correr por sus venas, se habían escapado de una muerte segura y ahora la suerte les había sonreído ya que habían llegado sanos a su hogar.
Miró a su hermano de reojo, vio en su pecho una herida que hizo que el nerviosismo volviera a ella.—Tranquila…—la calmó.Ella asintió y condujo como pudo. No pudo evitar fruncir el ceño al ver lo des






