Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe encuentro en el despacho, trabajando de una manera tranquila. Mi felina, me trajo el desayuno y se marchó. Las marcas que dejé en su cuerpo los exhibe sin vergüenza y eso me hace sentir más tranquilo.
- Buenas marcas. – habla su hermano, recordándome lo que hicimos anoche. – Y por lo que veo no le molesta.- Soy su esposo. ¿Por qué le molestaría?- Porque tiene una reunión con tus socios. – mi ceño se frunce. - ¿No lo sabías?- No me dijo nada, y se acaba de marchar.- En






