Mundo ficciónIniciar sesiónANTONIO
La mañana siguiente…
Bianca estaba tumbada en mi cama, envuelta en sábanas blancas de seda.
Sonreí al recordar la noche, cuando totalmente desinhibida por el alcohol, había decidido disfrutar de la fiesta.
Había dicho unos cuantos disparates y llorado amargamente en otro momento, regresando a la efusividad de un instante a otro.
Al llegar al piso de la







