Mundo ficciónIniciar sesiónMis muñecas sangran, al igual que mis tobillos y mi pierna, mi corazón late a mil por hora y hay un hombre muerto a mis pies.
Quiero vomitar, he matado a alguien, y su sangre llena el piso a mis pies, estoy encerrada en el pequeño cubículo en el que habían metido, Scott me había entregado un pequeño pero filoso gancho con el que había soltado mis manos, gracias al entrenamiento de mi padre, me las había arreglado para fijar







