Mundo ficciónIniciar sesiónEscuchar a las aves cantar, mezclado con la poca luz que se colaba por la ventana, hubiesen sido una hermosa forma de despertar para empezar el día con alegría y entusiasmo.
Pero mi caso no fue así.
Me despertó una Clover enérgica —sí, otra vez—, dispuesta a sacarme sonrisas con un café negro cargado y unas donas con glaseado de chocolate.
Lo agradecía, claro que sí, después de todo no me gu







