Mundo ficciónIniciar sesiónCALIPSO
Llegamos a su casa, entre risas y estornudos, sin dejar de sonreírnos el uno al otro, y subimos hasta su habitación, sin pensar demasiado en ello, intentando hacer el menor ruido posible para no despertar a su padre.
Cerró su puerta, mientras yo visualizaba su habitación. Era la primera vez que estaba allí, y quería observarlo todo con detenimiento. Su cama era grande, junto al ventanal que se encontraba en frent







