Mundo ficciónIniciar sesiónSegunda parte
Daosled“¿Acaso somos conscientes de lo que en verdad somos capaces?”El techo resonaba con las gotas de lluvia que caían, incesantes.
Ni siquiera una gruesa cobija fue capaz de quitarme el intenso frío que sentía. Las lluvias llegaron a Quito, Ecuador, por lo que las grises nubes eran cosa de todos los días.