Mundo ficciónIniciar sesiónJULIÁN
Cuando ingresó a mi despacho y se acercó a mi escritorio, noté que estaba más hermosa que la imagen que tan cuidadosamente tenía guardada en mi memoria.
No podía ver lo largo que tenía el cabello, pero sí noté que seguía siendo del mismo color brillante que cuando la conocí hace siete años: color cobrizo con reflejos rubios, representando coloridos matices de mechas







