Mundo ficciónIniciar sesiónAngel
Estaba boca arriba en el piso de mí habitación, la rutina de ejercicios me tenía molido, estaba aburrido de todo y de nada y estresado de tener que prestarle atención a todos menos a mi.
– Angel, ¿Te quedarás allí todo el día?, no puedes estar haciendo esto cada que quieras. – hablo Maritza harta de lo mismo cada mañana.
– El gafete de jefe en mí escritorio dice lo contrario, deja estar, estoy harto de ser Maxwell Goldstein, y Angel Kan







