Mundo ficciónIniciar sesiónDos horas después, un Piter manchado de sangre conducía en silencio con un Sasha también callado en el asiento trasero sosteniendo entre sus brazos a un Dylan medio adormilado y acurrucado contra su pecho.
Únicamente llevaba la chaqueta del moreno puesta.
Los labios de Sasha se presionaron en su frente y le oyó decir:
-Aún…aún no se me ha pasado el…enfado







