El chofer manejaba y Sofía iba en el asiento del copiloto. Alejandro y Rodrigo iban en la parte trasera.
Una vez que se tranquilizó, Sofía sintió dolor en la palma de la mano. Extendió la mano izquierda y vio que la piel debajo del pulgar estaba muy lastimada, varias heridas ya habían formado costra, pero algunas seguían abiertas y sangrando.
Sofía pensó que solo iba a entregar un documento y regresar a la empresa, no había traído bolso, no tenía pañuelos ni toallitas con alcohol. Quería bajars