Isabella quería quitarle el celular.
—La última vez fue una foto, ahora es un video, ¿me crees?
—... ¡Te creo! ¡Te creo!
Nadie sabía quién era Sun en su vida privada.
Isabella quería conocer más sobre su ídolo, qué ropa usaba, qué comía, y no dudaba en comprarse lo mismo.
—¿Vas a venir a molestarme otra vez?
Isabella pensó que, si conseguía invitar a Sun a su fiesta de cumpleaños, podría hacer que sus amigos se volvieran locos de la envidia. No quería perder esa oportunidad.
—¡Te lo prometo, no